Bruno Guevara estuvo a punto de morir cuando apenas era un niño. Enfermo, solo y rodeado de pérdidas, en los días de fiebre vio aparecer a una niña llamada Alma, que jugaba con él, le consolaba y le prometía que no moriría. Contra todo pronóstico, Bruno sanó. Antes de desaparecer, aquella presencia le dejó una promesa: algún día volverían a encontrarse.
Los años pasan. Bruno crece, se convierte en un hombre respetado, forma una familia y construye una vida aparentemente plena, pero jamás olvida a Alma. La certeza de que fue real —de que la tocó, la escuchó, la amó en silencio— le acompaña como una señal inscrita en la memoria. Cuando la vejez se aproxima y el mundo comienza a apagarse a su alrededor, el destino decide cumplir lo prometido.
El signo y la promesa es una novela de amor y reencuentro, donde lo real y lo sobrenatural se entrelazan con delicadeza. Una historia sobre la fe que sostiene, la esperanza que no se resigna y la perseverancia de quien busca, durante toda una vida, aquello que dio sentido a su existencia.