El título lo dice todo. O casi. Si una idea resume lo que vivieron miles de españoles que abandonaron el país durante y después de la contienda civil esa es la de oscuridad.
Un tiempo sombrío de nuestra historia, un tiempo de dolor y de desesperanza.
Hombres y mujeres jóvenes muchos casi niños, padres en edad de mantener a su prole, familias completas se vieron empujados de la noche a la mañana a abandonar su cotidianeidad, el entorno en el que habían crecido, hacia un destino incierto, atravesando territorios que nunca antes habían pisado para alejarse de una amenaza cierta y sin saber qué encontrarían el final del camino.
Ni siquiera imaginaban, en la mayoría de los casos, dónde y cuándo encontrarían ese final del camino.