"La política que entre todas las ciencias puede decirse la más espinosa, en razón de las nuevas dificultades que a cada paso se ofrecen para discernir lo que hay de fijo o de mudable en sus elementos, presenta un fenómeno extraño a la verdad, y muy propio para hacer temblar a todo hombre sabio llamado a la administración de los Estados; a saber, que lo que el buen sentido percibe en ella a primera vista como una verdad evidente, se halla· casi siempre, después de haber hablado la experiencia, no solo falso, si también perjudicial y funesto. Y comenzando por las bases: si jamás se hubiese oído hablar de gobiernos, y los hombres hubiesen sido convocados para deliberar por ejemplo sobre la monarquía hereditaria o electiva, se miraría justamente como un insensato el que se decidiese a favor de la primera, pues los argumentos contra ella se ofrecen tan naturalmente a la razón, que es inútil recordarlos. No obstante, la historia que es la política experimental, nos demuestra que la monarquía hereditaria es el gobierno más estable, el más feliz, el más nat