«No soy un triunfador, como dicen las noticias. Soy un vendedor de metáforas que tiene parroquia». Francisco Umbral (19322007), brillante columnista para muchos, el mejor de la prensa española en el siglo xx, fue un gran innovador del lenguaje y un estilista consumado. En sus crónicas, seguidas a diario por un millón de lectores, se ocupó con igual pasión de Luis de Góngora y los poetas del 27 que de Pedro Almodóvar y todo el elenco de la movida madrileña. Coqueteaba con la nobleza y se conmovía con la soledad de los perdedores. En las columnas cincuenta mil, según sus cálculos reflejaba su trilogía de pasiones: «La literatura, el sexo y la política, por este orden». De formación autodidacta, Umbral dandi, esnob, sentimental e iconoclasta a partes iguales hizo de la literatura un credo: «Se vive para escribir lo vivido». Esta antología reúne 350 textos de distintas épocas y procedencias, la mayoría inéditos en libro, y desvela en la introducción testimonios y documentos desconocidos hasta ahora. Como articulista, se convirtió pronto en la firma estelar de cabeceras muy diversas, desde El Norte de Castilla, E