La actividad investigadora de Rosenblat fue muy variada, como corresponde a todo buen heredero de Menéndez Pidal. Destaca especialmente por su dedicación a la dialectología hispanoamericana: junto con sus maestros Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, puede decirse que constituye el núcleo fundamental de donde arrancan los estudios posteriores sobre el español de (y en) América. En los siete ensayos que ofrecemos a continuación, y que completan los "históricos" publicados en el primer volumen de sus "Estudios sobre el español de América", Rosenblat nos muestra cómo es posible explicar y comprender la realidad social y lingüística hispanoamericanas y cómo es posible apreciar la riqueza y la diversidad existente cuando el investigador está dispuesto a reemplazar los recetarios y los prejuicios por la observación y el registro de fenómenos reales, condición indispensable para conocer otra realidad, otras historias, en la misma lengua. Escritos a partir de 1949, aún sigue siendo necesario insistir en la actualidad del pensamiento lingüístico de Rosenblat, en la conveniencia de valorar sus estudios y argumentos y