La mirada desde la torre reúne las fábulas que Günther Anders escribió entre 1931 y 1968. En una época marcada por la a-sincronía del hombre con su mundo de productos, se hace necesaria una revisión radical de nuestra manera de pensar, abandonando las categorías tradicionales del discurso. Vista desde este prisma, la apuesta de este filósofo diferente (anders) por la forma fabulística, aguda y provocadora, responde a la necesidad concreta de resistirse a la pérdida de capacidad dialógica y reflexiva, que comporta la proliferación incontrolada de los aparatos técnicos, de la cual depende la posibilidad de imaginar y de experimentar sentimientos. En lugar de leer a los clásicos, yo leía los periódicos, pero los leía modo philosophico. Los colegas siguieron siendo, a pesar de todo, filósofos académicos. Esto tuvo también consecuencias lingüísticas, pues ellos no intentaron hallar o inventar un lenguaje adecuado a la enormidad del tema. Ni siquiera sintieron que ello fuera necesario, declaró Anders en 1983 en una entrevista. Para Anders, la filosofía depende de las situaciones, sin las cuales sería imposible un