Este libro nos descubre la tortuosa relación que H"lderlin, Baudelaire, Van Gogh, Rimbaud, Virginia Woolf, Marina Tsvietáieva, Irène Némirovsky y Marguerite Duras mantuvieron con sus madres. Tan complejo y difícil como intenso y apasionado, este vínculo imborrable marcó sus vidas y sus obras. Por ello, cuando intuyen que se acerca el final de sus días, sienten la necesidad de recordar y de hablar.
Narrado como un soliloquio que estos artistas dirigen a sus respectivas madres, el texto es, a la vez, memoria, autobiografía, confesión, semblanza y crónica. Las voces de tan singulares personajes, la pluralidad de registros, las convulsas circunstancias históricas que enmarcaron sus vidas, el perfil de las destinatarias de esta explosión de emociones y sentimientos .que van