Ofrece el relato más reciente y pleno del potencial político que según Flor Romero tiene la mujer, tanto en el sentido microcósmico, el amor por su hombre y su crío, como en el macrocósmico, el amor por su pueblo. Y al rescatar la voz de la mujer, recobra también la voz de los pueblos nativos desaparecidos o subyugados por la civilización occidental que no pudo y quién sabe si todavía puede reconocer su cultura como otra igual. Novela contestataria en tema y técnica, Malintzín (Malinche) reafirma lo que se puede abstraer de cada uno de sus textos y expresar en esta breve síntesis: el compromiso de Flor Romero con el cuestionamiento del statu quo político y literario (…) Encarna, pues, la única clase de autoridad legítima y fiable: la que rehúye del poder al insistir en ponerlo en tela de juicio. Jonathan Tittler (Cornell University).