LUCRECIA MUNTANER
En ocasiones la vida nos pone piedras en el camino, en otras las ponemos nosotros mismos.Marisa se dio cuenta de su piedra demasiado tarde, ya no tenía forma de alejarse de ella, o realmente no quería abandonarla.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información