En su Trilogía de la Memoria, formada por las novelas "El color del crepúsculo", "Maquis" y "La noche inmóvil", Alfons Cervera profundizaba en las huellas de una época (la posguerra española) y un lugar (Los Yesares, topónimo figurado de los pueblos de la Serranía valenciana) que dejaron en los personajes que pueblan sus páginas las cicatrices de un tiempo devastado. En La sombra del cielo Cervera rescata aquellos personajes (la mayoría de ellos, niños y niñas en los años cuarenta y primeros cincuenta) sólo que ahora viven los años noventa y en esas vidas confluyen dos circunstancias nada tranquilizadoras. De una parte, Los Yesares es un pueblo anclado en el pasado, con unos gobernantes absolutamente despegados de cualquier comportamiento acorde con los tiempos democráticos. Como en muchos lugares del interior de nuestro país, las relaciones viciadas que se heredaron de la guerra siguen vigentes. Y eso se da en Los Yesares con casi la misma y negativa intensidad que en los años cuarenta. De otra parte, en el pueblo, así como en los alrededores, se añade una circunstancia que violenta la convivencia: los