El realismo constituye una constante de toda la literatura, cuya primera formulación teórica está en el principio de la mímesis de la «Poética» de Aristóteles. En este sentido, el realismo puede considerarse uno de los aspectos centrales de la teoría literaria, que debe definir los límites de su concepto y neutralizar la imprecisión, polisemia y ambigüedad con que se aplica el principio realista.
Este libro trata las posibilidades y límites de una concepción del realismo que alcance el punto de equilibrio entre el principio de autonomía de la obra literaria frente a las determinaciones de la realidad, y las indudables relaciones que aquella mantiene con esta. La ausencia de ese equilibrio da lugar a sendas falacias que bien pueden denominarse, respectivamente, «formal» y «genética». Cabe adoptar una tercera orientación teórica: la de una «fenomenología» y una «pragmática» del realismo intencional, cimientos metodológicos del estudio del hecho literario desde la perspectiva del lector.