"Tropezones dorados a modo de adoquines" analiza una singular iniciativa memorialista basada en pequeñas placas de latón dorado instaladas, por lo general, frente a los últimos domicilios de las víctimas mortales de la represión desencadenada tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936. En ellas figuran el nombre, los datos biográfi cos esenciales y el destino sufrido por cada persona represaliada. Impulsado desde 2015 por la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra-1936, en ocasiones con la colaboración de asociaciones memorialistas y colectivos locales de familiares, este proyecto ha dado lugar a la colocación de 515 tropezones en numerosas localidades navarras. Estos discretos adoquines de la memoria han transformado calles y plazas en espacios de recuerdo, verdad y reparación, devolviendo simbólicamente a las víctimas al lugar del que fueron arrancadas. La obra recorre los antecedentes internacionales de estas iniciativas memoriales en Europa y América, contextualiza la represión sufrida en Navarra y analiza el proceso de recuperación de la memoria histórica desarrollado durante las últimas d