Desde la invención de la escritura hasta la de los dispositivos digitales âÇöpasando por el papiro y el pergamino, la imprenta y la prensa, la fotograf¡a y el cine, la televisión y la radioâÇö, los medios de comunicación han ahormado la historia. Pero tales extensiones de los sentidos, inherentes al proceso de civilización, son a su vez expresión de un ser finito y ambiguo al que le está vedada la inmediatez: un ser de mediaciones, natural y cultural a un tiempo, que solo deviene humano a través de ellas.