?El t¡tulo de su tercer poemario, Zonas, nos invita a pensar en divisiones de cosas que parecen incomunicables. Nada m s lejos de la realidad. Tras la lectura y disfrute de este gran poemario, puedo aseguraros que las diferentes comarcas que en ‚l habitan son el mapa de un cuerpo humano en el que a lo largo de su cartograf¡a se aprecian muestras s¢lidas, gaseosas, l¡quidas, algunas sin clasificar y otras catalogadas como ?Cero?. En todas ellas se conjugan ¢rganos, m£sculos, respiraci¢n, flujos y el alma de un poeta que, con respeto y el buen hacer de su oficio, se dirige, entre otros, a los tradicionales temas del amor y a la cara opuesta de la misma moneda que es el desamor, a la espera incondicional de todo aquello que anhela, al desencuentro y a las injusticias de una sociedad cruel que muchos damos por perdida y que ponemos en cuarentena. Lo que reflejo son solo algunos ejemplos de la multitud de matices que Zonas ofrece. Todo lector que se adentre en el peque¤o gran universo de im genes po‚ticas de Antonio Jos‚ Royuela podr gozar de su singularidad y belleza?. (Llu‹sa Llad¢)